Estás por importar por primera vez y tenés la cabeza llena de preguntas: ¿Necesito estar inscripto como importador? ¿Cuánto termino pagando realmente? ¿Qué pasa si la mercadería queda retenida en aduana? En esta guía te explicamos todo el proceso en lenguaje claro, con información actualizada a 2026, para que arranques tu primera operación con la certeza que necesitás.
En esta guía vas a encontrar
- Qué significa importar formalmente en Argentina
- ¿Necesito estar inscripto como importador?
- Los 8 pasos de una primera importación
- Cuánto cuesta realmente importar
- Los 7 errores más comunes (y cómo evitarlos)
- ¿Conviene importar solo o con un freight forwarder?
- Checklist antes de arrancar
- Preguntas frecuentes
Qué significa importar formalmente en Argentina
Importar es mucho más que comprarle a un proveedor en el exterior. Es un proceso regulado que implica cumplir con requisitos aduaneros, fiscales y, en muchos casos, permisos específicos según el producto.
Cuando una mercadería ingresa al país, queda sujeta al control de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), el organismo que reemplazó a AFIP en 2024 y que hoy centraliza el control tributario y aduanero. Esto significa que, desde el momento en que tu contenedor llega al puerto, hay procedimientos que se tienen que cumplir sí o sí para que la mercadería pueda ingresar, circular y ser vendida legalmente en Argentina.
La buena noticia es que el sistema está claramente definido. La mala es que cualquier error en el camino —una clasificación arancelaria incorrecta, una licencia que faltaba tramitar, un documento mal confeccionado— puede generar demoras de semanas y costos inesperados.
En este artículo nos referimos a ARCA como el organismo regulador actual. Muchos contenidos en internet todavía hablan de AFIP: es el mismo organismo, solo cambió el nombre. Las normativas y procedimientos siguen vigentes.
¿Necesito estar inscripto como importador?
Es la pregunta número uno que nos hace quien importa por primera vez. Y la respuesta corta es: depende del volumen y la frecuencia con la que vayas a operar.
Opción 1: Importador habitual (inscripción formal)
Si vas a importar de forma regular, tenés que inscribirte en el Registro Especial Aduanero de ARCA. Para eso necesitás cumplir con:
- Tener CUIT activo y alta en IVA y Ganancias (o Monotributo, pero con limitaciones).
- No tener deudas impositivas ni antecedentes en el Registro de Infractores.
- Datos biométricos registrados en el Sistema Registral (firma, foto y huella).
- Constituir domicilio fiscal y domicilio especial aduanero.
- Acreditar solvencia económica o constituir una garantía a favor de la Dirección General de Aduanas.
- Presentar el formulario 420/R (Declaración Jurada de Operadores de Comercio Exterior).
El trámite se inicia online desde el Sistema Registral y se completa en la oficina aduanera correspondiente. En general demora entre 15 y 30 días hábiles si la documentación está completa.
Opción 2: Importador no habitual (para operaciones puntuales)
Si solo vas a hacer una importación puntual —por ejemplo, traer una máquina, un lote de muestras o un pedido único de mercadería— existe la figura del importador no habitual. Esta modalidad permite realizar una operación por año calendario sin tener que inscribirte formalmente en el registro. La validez es de 60 días corridos desde el alta.
Es la opción ideal para quien quiere probar una operación antes de comprometerse con toda la burocracia de la inscripción formal.
Antes de decidir qué régimen te conviene, consultá con tu contador. La inscripción como importador habitual te cambia obligaciones fiscales y administrativas. Si todavía no estás seguro de la frecuencia, empezá con el régimen no habitual o consultanos para evaluar tu caso.
¿No sabés qué régimen te conviene?
En una llamada de 15 minutos te ayudamos a definir el camino según tu producto y volumen.
Escribinos por WhatsAppLos 8 pasos de una primera importación
Este es el recorrido real de una operación, desde que decidís importar hasta que la mercadería entra a tu depósito:
Definir el producto y validar al proveedor
Antes de cualquier cosa, tenés que saber exactamente qué vas a importar: especificaciones técnicas, cantidad, uso previsto. Validar al proveedor es crítico: pedí referencias, solicitá muestras, verificá su historial comercial. Un proveedor poco serio puede arruinarte la primera operación.
Clasificar arancelariamente el producto (posición NCM)
Cada producto tiene una posición arancelaria (NCM) que determina los impuestos, las licencias necesarias y las restricciones. Una mala clasificación genera multas o retenciones. Este paso lo hace un despachante de aduana, no lo improvises.
Verificar licencias, permisos y certificaciones
Dependiendo del producto, podés necesitar intervenciones de ANMAT (alimentos, cosméticos, productos médicos), SENASA (origen animal o vegetal), Secretaría de Energía (electrodomésticos), INTI, entre otros. Muchas licencias demoran semanas: verificalas antes de comprar, no después.
Cotizar flete internacional y contratar seguro
Decidí el modo de transporte (marítimo, aéreo o courier según urgencia y volumen) y el Incoterm de la operación (FOB, CIF, EXW, etc.). Cada Incoterm define quién paga y asume el riesgo en cada tramo. El seguro es opcional pero fuertemente recomendado.
Emitir la orden de compra y coordinar el envío
Con el Incoterm definido y los tiempos acordados, emitís la orden de compra y coordinás con el proveedor los detalles de consolidación y despacho en origen. Si trabajás con un freight forwarder, acá es donde toma protagonismo: coordina pickup, consolidación y embarque.
Seguir el tránsito internacional
Desde que la mercadería sale del puerto de origen hasta que llega al puerto argentino pasan entre 30 y 40 días si es marítimo desde China, o 5 a 10 si es aéreo. Acá es clave tener visibilidad del tracking y anticipar la documentación que vas a necesitar para el despacho.
Despacho aduanero
Cuando la mercadería llega a puerto, el despachante presenta la destinación de importación ante ARCA. Se pagan derechos, tasas e IVA. La aduana puede asignar canal verde (pasa directo), naranja (revisión documental) o rojo (revisión física). Una operación bien preparada pasa sin sobresaltos.
Logística nacional y entrega final
Una vez librada la mercadería, se coordina el transporte desde puerto hasta tu depósito. Este tramo se llama "on carriage" o logística local y suele subestimarse en los presupuestos iniciales.
Cuánto cuesta realmente importar
Acá está el error más frecuente: pensar que el costo de importar es el precio FOB de la mercadería. En realidad, ese valor representa entre el 40% y el 60% del costo total. Estos son los componentes reales que tenés que sumar:
Costos del producto y logística internacional
- Valor FOB: precio de la mercadería puesta en el puerto de origen.
- Flete internacional: varía según modo (marítimo, aéreo), volumen y ruta.
- Seguro internacional: entre 0,3% y 1% del valor asegurado, según riesgo.
Impuestos de importación (se calculan sobre el valor CIF)
- Derechos de importación: entre 0% y 35% según la posición NCM.
- Tasa estadística: 3% sobre el valor CIF (con tope en algunos casos).
- IVA: 21% sobre el valor CIF + derechos + tasa estadística.
- Percepción de IVA: generalmente 20% adicional (se toma como pago a cuenta).
- Percepción de Ganancias: entre 6% y 11% según el caso.
- Ingresos Brutos: percepción según la jurisdicción del comprador.
Costos operativos
- Honorarios del despachante de aduana.
- Gastos portuarios, terminal, almacenaje en puerto.
- Logística local (camión desde puerto al depósito).
- Certificaciones específicas si corresponden.
Para una primera estimación, calculá el valor FOB de la mercadería y multiplicalo por un factor de entre 1,7 y 2,2. Así tenés un rango aproximado del costo total puesto en tu depósito. Es solo una guía inicial: para números precisos, pedí una cotización formal.
Los 7 errores más comunes (y cómo evitarlos)
1. Comprar sin verificar licencias previas
Pagás al proveedor, la mercadería sale, y después te enterás de que tu producto requiere intervención de ANMAT o SENASA que no tramitaste. Resultado: la carga queda retenida y acumulás gastos de depósito diario. Solución: consultá licencias ANTES de emitir la orden de compra.
2. No validar al proveedor
Muchos primerizos confían en el primer contacto que encuentran en Alibaba sin hacer due diligence. Enviar un anticipo a un proveedor fantasma es un riesgo real. Solución: pedí referencias, usá plataformas verificadas, solicitá muestras y cuando sea posible, contratá inspección en origen.
3. Elegir mal el Incoterm
Un EXW te obliga a gestionar logística desde la fábrica del proveedor, algo complejo para un primerizo. Un CIF te da más comodidad pero puede incluir costos ocultos. Solución: para primeras operaciones, el FOB suele ser el más manejable.
4. Subestimar los tiempos
"Lo necesito para dentro de tres semanas." Si es marítimo desde China, probablemente sea imposible. Planificar con tiempo evita urgencias que terminan costando el doble (por tener que usar aéreo a último momento). Solución: cargá un buffer de 15-20 días en tu planificación.
5. Mala clasificación arancelaria
Clasificar un producto en una NCM incorrecta puede significar pagar más impuestos o caer en una licencia no automática inesperada. Solución: nunca clasifiques por tu cuenta. Un despachante experimentado te ahorra dolores de cabeza.
6. No contratar seguro
"Ahorro" el seguro para reducir costos. Entonces el contenedor sufre una avería en tránsito y perdés el 100% de la mercadería. Solución: el seguro representa un costo menor comparado con el riesgo que cubre.
7. Elegir al proveedor de logística solo por precio
El "más barato" suele serlo porque no incluye algo: asistencia, seguimiento, gestión de incidencias. Cuando aparece un problema, estás solo. Solución: en la primera importación, priorizá acompañamiento y claridad sobre ahorro marginal.
¿Conviene importar solo o con un freight forwarder?
Técnicamente podés gestionar cada pieza por separado: buscar un transportista internacional, contratar un despachante por tu cuenta, coordinar el transporte local. Pero para una primera operación, esa opción tiene un costo oculto enorme: tu tiempo y el margen de error.
Un freight forwarder coordina toda la operación como un único interlocutor: validación de proveedor, contratación del flete, seguro, gestión documental, coordinación con el despachante, logística local. Para un importador que recién empieza, esto se traduce en tres beneficios concretos:
- Menos errores: cada paso lo ejecuta alguien que lo hizo cientos de veces.
- Previsibilidad en costos: cotización consolidada, sin sorpresas en el camino.
- Acompañamiento real: cuando aparece un imprevisto (y siempre aparece uno), hay alguien del lado tuyo para resolverlo.
En ALL IN EXPRESS operamos bajo un modelo "llave en mano": desde la validación del proveedor hasta la entrega final en tu depósito, vos tenés un único interlocutor y una estructura de costos clara desde el día uno.
Checklist antes de arrancar tu primera importación
Antes de emitir tu primera orden de compra, asegurate de tener resueltos estos puntos:
- ☐ Definir régimen fiscal (importador habitual o no habitual).
- ☐ Clasificar arancelariamente el producto con un despachante.
- ☐ Verificar si necesitás licencias, intervenciones o certificaciones.
- ☐ Validar al proveedor (referencias, muestras, verificación).
- ☐ Definir Incoterm y modo de transporte.
- ☐ Pedir cotización integral (FOB + flete + impuestos + logística local).
- ☐ Contratar seguro internacional.
- ☐ Planificar tiempos con buffer de al menos 15 días.
- ☐ Elegir operador logístico con acompañamiento integral.
Preguntas frecuentes
Un Monotributista puede realizar importaciones bajo la figura de importador no habitual (hasta una operación por año calendario). Para operar como importador habitual, la mayoría de los casos requieren ser Responsable Inscripto. Consultá con tu contador antes de operar.
Entre 45 y 60 días totales: consolidación en origen, tránsito marítimo (30-40 días), arribo a puerto, despacho aduanero y logística local. Por vía aérea se reduce a 10-15 días, pero el costo es significativamente mayor.
FOB (Free On Board): el proveedor entrega la mercadería en el puerto de origen. Desde ahí, el flete, el seguro y los riesgos corren por cuenta del importador.
CIF (Cost, Insurance & Freight): el proveedor se hace cargo del flete y el seguro hasta el puerto de destino. El precio es mayor pero incluye más servicios.
Depende del motivo: puede ser por clasificación dudosa, falta de documentación, licencia pendiente o verificación física. En todos los casos se generan gastos de depósito diarios. La mejor prevención es tener la documentación impecable y las licencias tramitadas antes del arribo.
No hay un monto mínimo legal, pero por costos fijos (honorarios de despachante, flete mínimo, gastos portuarios) las importaciones marítimas LCL suelen tener sentido a partir de USD 3.000-5.000 en valor FOB. Para volúmenes menores, courier internacional suele ser más eficiente.
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